Los peques empiezan a dar sus primeros pasos en solitario, como por ejemplo, viniendo a clase sin la compañía de un adulto.
Los más peques seguirán utilizando el mismo método de aprendizaje basado en la música, los cuentos, los juegos y la imitación. Poco a poco vamos incrementando la dificultad.
Empiezan a entender estructuras enteras, a aprender un vocabulario más abstracto. Y aprendemos en equipo.
Las rutinas de la clase tienen un papel fundamental: clean up, calendar… siempre seguiremos el mismo orden de las rutinas, para que los alumnos se hagan a ellas y puedan entender mejor el funcionamiento de la clase. La participación entre compañeros es muy importante a la hora de aprender.

