Las técnicas de defensa personal están diseñadas para comprenderlas de una manera rápida y simple, para que sepamos reaccionar ante situaciones de peligro que se nos puedan plantear; es en definitiva una herramienta útil para nuestra seguridad.
Estas técnicas están siempre pensadas desde el punto de vista del agredido, no del agresor, de manera que no entre en conflicto nuestra forma de ser con la de reaccionar ante una situación de violencia.
Por eso hay que estar preparados psicológicamente para que nuestra reacción sea lo más adecuada posible; no hay que olvidar que siempre que hay un conflicto, se puede recibir algún golpe o herida, y siempre hay que optar por recibir el menor daño posible, para ello lo más importante es no dudar y actuar rápido pero con el mayor control posible.

